a) La siguiente actividad se hace en equipos de 3 personas dentro de la acción social que el alumno eligió.
b) El archivo se revisa un día después de terminar los exámenes del primer periodo.
c) La tarea debe ser enviada al correo de los coordinadores de la acción social que el alumno ha elegido.
d) Debe de contener portada donde incluya el nombre de los integrantes (empezando por apellido), así como la acción social a la que corresponden.
ESCUELA PREPARATORIA
ACCION SOCIAL
Reporte de lectura
EL REPORTE DEBERA CUBRIR LO SIGUIENTE:
a.
Definición de Acción Social.
b. Donde, cuando y como surge la acción social en la historia humana.
c. ¿Que sociedades en la antigüedad, Edad Media, Época Contemporánea y Edad Moderna la desarrollan? ¿En qué contexto? ¿Con qué objetivos? ¿Qué importancia le dieron?
d. ¿Cuál es la situación actual de la acción social en el Mundo, México, Quintana Roo y Cancún?
e. Señala las organizaciones o grupos religiosos, que conozcas que realizan una acción social efectiva? ¿Qué los motiva? ¿Cómo se organizan? ¿Quiénes participan y porqué? ¿Qué necesidades atienden de manera específicay en qué áreas? ¿Cómo obtienen sus recursos?
f. ¿Qué relación guarda la Acción Social con la cultura de la participación, del servicio y el compromiso social en la ciudad de Cancún?.
g. Qué significa la acción social en el alumno de la Escuela Preparatoria La salle Cancun.
h. De acuerdo con el ensayo ¿Cuál es la importancia de la Acción Social? ¿Que objetivos persigue? ¿Consideras que se requiere capacitación para un cumplimiento efectivo de la acción social?
i. Discute desde el contexto de la formación humana y cristiana la relacion e importancia que guarda la acción social con el Evangelio en general y con la filosofía lasallista en particular.
j. ¿Cuáles sería los motivos del ser humano para comprometerse en una Acción Social específica? ¿Por qué otros no se comprometen?
k. ¿Cuáles son los beneficios que se obtienen al realizar actividades de Acción Social?
l. ¿Cuál es la diferencia entre Acción Social y un voluntariado permanente?
b. Donde, cuando y como surge la acción social en la historia humana.
c. ¿Que sociedades en la antigüedad, Edad Media, Época Contemporánea y Edad Moderna la desarrollan? ¿En qué contexto? ¿Con qué objetivos? ¿Qué importancia le dieron?
d. ¿Cuál es la situación actual de la acción social en el Mundo, México, Quintana Roo y Cancún?
e. Señala las organizaciones o grupos religiosos, que conozcas que realizan una acción social efectiva? ¿Qué los motiva? ¿Cómo se organizan? ¿Quiénes participan y porqué? ¿Qué necesidades atienden de manera específicay en qué áreas? ¿Cómo obtienen sus recursos?
f. ¿Qué relación guarda la Acción Social con la cultura de la participación, del servicio y el compromiso social en la ciudad de Cancún?.
g. Qué significa la acción social en el alumno de la Escuela Preparatoria La salle Cancun.
h. De acuerdo con el ensayo ¿Cuál es la importancia de la Acción Social? ¿Que objetivos persigue? ¿Consideras que se requiere capacitación para un cumplimiento efectivo de la acción social?
i. Discute desde el contexto de la formación humana y cristiana la relacion e importancia que guarda la acción social con el Evangelio en general y con la filosofía lasallista en particular.
j. ¿Cuáles sería los motivos del ser humano para comprometerse en una Acción Social específica? ¿Por qué otros no se comprometen?
k. ¿Cuáles son los beneficios que se obtienen al realizar actividades de Acción Social?
l. ¿Cuál es la diferencia entre Acción Social y un voluntariado permanente?
ATENTAMENTE
JORGE H.
AZCORRA ESQUIVEL
DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
ACCIÓN SOCIAL
|
Desde la segunda mitad
del siglo pasado los seres humanos estamos sometidos a un constante y
vertiginoso cambio y por ello en ocasiones, nos es difícil comprender este
mundo. Estamos inmersos, sin a veces darnos cuenta, en un relativismo moral
galopante, materialismo, subjetivismo, hedonismo, presentismo, el vacío de
valores, crisis de instituciones tan añejas como la familia, la religión; crisis
económica y política, y deterioro ambiental, aunados al cambio climático,
calentamiento global (1) y por supuesto el crecimiento exponencial
de la población humana, que es éste año sumaremos según Grossman (2011), 7 000
millones de habitantes, con un casi 50% sumidos en la pobreza y el
subdesarrollo. Por otro lado, un alto
porcentaje de hombres y mujeres nos encontramos sumidos en la indiferencia,
buscando ansiosamente la felicidad en el tener por el tener y en la
satisfacción de los placeres por ellos mismos, reafirmándose como individuos
egoísta y aun consumistas, de cuanto se les presente, sin importar los desechos
que generen, materiales o humanos.
Sin embargo, es
importante reconocer los esfuerzos de quienes a lo largo de la historia se han
preocupado por la otra cara de la moneda, la dimensión social del hombre. Algunos
autores señalan que “indudablemente la Acción Social o Servicio Social está en
esencia, relacionado con dimensión social del hombre. El hombre se descubre no
solamente como una unidad indivisible, sino que es a su vez miembro de un
grupo, de una comunidad, de una sociedad a la cual de alguna manera se debe.
Así de acuerdo con ( ) “ la ayuda
social es innata al hombre, que está en lucha continua por superarse, cambiar
las injusticias, mejorar el entorno”.
Si queremos comprender
el verdadero sentido de la expresión acción social, debemos ir a sus raíces;
así, está compuesta por la palabra
acción viene del latín agere y
significa “impulsar hacia adelante” y
social viene del latín socius que
significa “compañero” ; así, acción
social desde sus raíces latinas se define como “el compañero o socio que
impulsa hacia adelante”. Relacionadas a estos términos se encuentran asociar que significa juntar personas
para hacer un trabajo; asociado,
persona que ayuda a un trabajo; social,
persona que le gusta juntarse con otras personas; y sociedad,
grupo de personas. (2)
La historia de la
acción social tiene antecedentes lejanos en Mesopotamia, siglo XVIII a.C. con
el Código de Hammurabi que presenta una serie de derechos que protegen a las
personas menos favorecidas. Por otro lado, los egipcios reconocían el precepto
de otorgar a las clases inferiores alimentación, vestido (subsistencia) y la no
opresión, era una obligación y se valoraba al faraón que lo cumplía. En China, Confucio
señala que “el hombre en la tierra tiene la misión de ayudar y fomentar el bien
y sobre todo no cometer males y perjuicios; evitando actos detestables contra
el prójimo; desarrollando una acción recíproca, devolver bien por bien, porque
se considera que si haces el bien lo encuentras, esta es una filosofía basada
en la ayuda y compromiso con el otro o los otros.(3).
En la civilización
griega, sustento de la hoy civilización occidental, particularmente en Atenas
la ayuda a los ciudadanos desvalidos era establecido por el Estado y dice que
son: enfermos, inválidos, viudas y huérfanos; estableciendo dos tipos de ayuda.
1) pensiones o ayudas económicas y 2) distribución en especie: pan, trigo,
harina y aceite (todos ellos considerados elementos primarios), recaudados en
las entradas de los espectáculos públicos. En Grecia no existía la idea de la
distribución de la riqueza y los ciudadanos (el pueblo) estaban obligados en
gran medida a contribuir con grandes tributos e impuestos a engrandecer la
polis.
En Roma, para los
emperadores, influenciados por los griegos, es relevante tener al pueblo
contento, entonces para el pueblo pan (subsistencia) y circo (recreo,
distracción); aunque (*) reporta que eiudas, huérfanosn la Répública con Julio
César se dio mucha importancia al respeto por los ciudadanos de Roma y ya en la
declinación del Imperio se manifiesta una preocupación humana por el bienestar
individual.
Para el pueblo Hebreo
la ayuda mutua es un mandato de YHWH Dios. Establecen el precepto de justicia
social, ideas dirigidas a la protección
de los necesitados: viudas, huérfanos, enfermos y pobres a quienes se aplicaba
la caridad; descanso obligatorio para los esclavos y limitación de la
esclavitud por un período máximo de 7 años. Se implanta de año jubilar cada 50
años para producir una redistribución de la riqueza. No se olvidan de atender a
los extranjeros a pesar de ser una cultura muy cerrada. El judío va a extender
esa idea de dignidad humana hacia todos los hombres y en definitiva plantear la
idea de poder juzgar a los gobernantes, si estos no establecen las medidas oportunas
para aplicar la obligación de la caridad.
El cristianismo se
presenta como una revolución social. Los diáconos son los encargados de
socorrer las necesidades de los pobres (viudas y huérfanos) para dar testimonio
de la fe en Jesús y a propagar su doctrina. La
Didajé, el texto más antiguo de la iglesia de Jesucristo, considera por
primera vez dos aspectos fundamentales de ésta ayuda: 1) No se debe ayudar bajo
la forma de paternalismo y 2) las ayudas deben estimular a las personas hacia
la autosuficiencia. Estos dos aspectos son plenamente reconocidos en el actual
trabajo Social.
Durante la Edad Media
la ayuda a los demás se desarrolla a través de la familia y de las relaciones
de buena vecindad. Es la solidaridad familiar o vecinal quien actúa cuando un
ciudadano tiene problemas. Se ayuda en el cultivo, a reconstruir una vivienda
dañada, a la viuda que no tiene medios de subsistencia o se acoge a los
huérfanos que han perdido a sus padres. Otra forma de solidaridad son los
gremios, corporaciones de maestros, oficiales y aprendices de una misma
profesión u oficio, regidos por estatutos u ordenanzas especiales. Ellos
establecían mecanismos de protección a sus afiliados ante situaciones de
necesidad por medio de cuotas aportadas por los miembros, esto se conoce como
previsión. Los señores feudales lo mismo protegían a sus vasallos que
contribuían a su explotación sistemática, bajo capricho y sumisión.
En éste período se debe
destacar especialmente las acciones caritativas. La caridad era ejercida por
los ciudadanos dando limosna, los
ayuntamientos mediante albergues y casas de misericordia, o las organizaciones
religiosas con sus hospitales eclesiásticos, ligadas a sentimientos religiosos
y piadosos y es la Iglesia quien se ocupa de la atención a los pobres y marginados, ayudaba en su labor a nobles
movidos por estos sentimientos.
Finalmente hay que
mencionar que en ésta época tienen su origen las primeras leyes respecto a la
pobreza. La pobreza molesta a la colectividad, por tanto intentan impedir la
mendicidad. Al pobre que consideran válido para trabajar y que, por diversas no
lo hacen, su reincidencia en la mendicidad llevaba incluso al sufrimiento de
penas. Los pobres eran tratados cual si fueran ladrones o delincuentes.
Durante la Edad Moderna surge la beneficencia
pública y progresivamente se ve reducida la protección feudal y eclesiástica.
La beneficencia pública, a diferencia de la caridad, es ejercida por los
ayuntamientos, quienes por un lado buscan reprimir la pobreza y la mendicidad
ampliándose la legislación la legislación represora de épocas anteriores; por otro, se comienza a pensar que el hombre
desvalido no puede quedar a merced de las ayudas de sus semejantes, ni de las
instituciones y, por tanto, se necesita establecer una ayuda social pública que
pueda cubrir las situaciones de necesidad. Este interés se cristaliza en
las leyes de beneficencia, siendo el ayuntamiento de Brujas en 1526 el primer
organismo público que convierte la asistencia caritativa a los pobres en el
primer plan municipal de beneficencia pública. La beneficencia supone una forma de superación
de la caridad, ahora bien, no podemos olvidar que la beneficencia está basada
en el simple altruismo o generosidad del benefactor, este carácter altruista
implica discrecionalidad de la ayuda solicitada, continuando la asistencia sin
ser un derecho propio del ciudadano y manteniéndose como una acción
graciable. España asume tardíamente la beneficencia y no es hasta 1849
cuando se decreta la Ley General de Beneficencia.
En Inglaterra se proclama la Ley
de pobres en 1598 y tiene dos etapas que coinciden con los reinados de Isabel y
Victoria, hasta su derogación en 1948 a pesar de haber sido ampliamente
criticado. Los objetivos eran la corrección de la pobreza y la subsistencia,
los inspectores de pobres, los jueces de paz y los recursos las WORK HOUSES o
casas de trabajo. Estaba dirigida a toda clase de pobres. Pedían limosna, indigentes,
desvalidos, niños, ancianos, etc., se fundamentada en la caridad, ética
puritana, autoayuda, y responsabilidad e ideología protestante. Los inspectores
de pobres por ejemplo, eran los encargados de dar socorro a los incapacitado
para trabajar y dar trabajo a los niños como aprendices. Los jueces de paz a su
vez, nombrados por la corona y por encima de los inspectores, actuaban como
gobernadores de los distritos en nombre del rey, elegían a los inspectores de
pobres, obligaban a las familias a mantener a sus personas mayores. El siglo
XVII es una época de cambios sociales en el país, segunda etapa del derecho de
pobres con la reina Victoria, aumento de la población, gran número de pobres,
hacinamiento, estragos por el cólera. Su crítica se debe a la suciedad,
promiscuidad, insalubridad e institucionalismo de las casas de trabajo. Eran
centros de castigo de los que no se podía salir sin una posterior vida
marginal. Paralelamente existían en Inglaterra la caridad de la iglesia y
sociedades filantrópicas y se estableció un castigo penal para aquellos que se
fingieran pobres.
En la Edad contemporánea y con la Revolución Francesa, con la nueva
sociedad que surge desde los principios de igualdad, fraternidad y libertad
comienza a considerarse al marginado como un ciudadano más con derechos y
deberes. Aparece la Asistencia Social como
segundo sistema de protección social. El Estado empieza a ocuparse de los
problemas de los pobres y marginados como una obligación inherente a su propia
concepción y no como una tarea residual. Esto provoca que progresivamente
se vaya desplazando la acción de la Iglesia - omnipresente hasta ese momento -
en beneficio de la acción pública (España no se incorpora a esta forma pública
de acción social hasta 1934). Bien es cierto, que el peso mayoritario de
la intervención continua estando en la Iglesia, pero la participación constante
de otros sectores supone un salto cualitativo muy importante.
La asistencia social aparece como un conjunto, más o menos
sistematizado, de principios, normas y procedimientos para ayudar a individuos,
grupos y comunidades, para que satisfagan sus necesidades y resuelvan sus
problemas. La consolidación del concepto de asistencia social es paralelo
al nacimiento del Estado liberal y a la introducción del capitalismo
industrial, y plasma el inicio de la preocupación de los poderes públicos por
la acción social.
Se puede notar en este momento una acción benéfico-asistencial
que da respuesta a necesidades de tipo material de primera necesidad. No
intenta mejorar la situación de amplios sectores marginados, ni cambiar
estructuras para que abandonen su marginación. Es una ayuda puntual, que
se presta en un momento concreto y, que no tiene efectos duraderos en el
tiempo. Subyace en el fondo que es algo “natural” en la sociedad
la existencia de desigualdades sociales; tienen que existir ricos y pobres y
sólo se pensaba en hacer en un momento determinado más llevadera su vida.
La marginación era una cuestión de fuerza de voluntad, si uno tenía la
suficiente podía salir de su situación, sin embargo en el fondo estaban “contentos”
con su vida miserable y no querían integrarse en el modo de vida “decente y
burgués” ya que les era mucho más cómodo el modo de vida que
llevaban. Por ello, estas ayudas eran graciables, dependían de la bondad
de quien las ofrecía - bien sea particular o institución - y, por tanto, podían
ser retiradas a voluntad. Como consideran que la marginación y la pobreza
son una situación inevitable y que siempre existirá, ya que depende de
cuestiones personales, no ataca a los factores que la provocan, sino sólo sus
síntomas visibles, dando soluciones individuales y personales a problemas
estructurales. Se pretende en definitiva mantener a las masas de pobres
en un nivel mínimo de subsistencia que permita su utilización como mano de obra
y que preserve a la Sociedad y al Estado de los elementos no deseables.
El desarrollo industrial de la segunda mitad del XIX provoca un
agravamiento de la marginación, sobre todo en los cinturones de las grandes
ciudades, producto de una industrialización vertiginosa y de una inmigración
masiva sin la más mínima planificación. Se produce un crecimiento
incontrolado de las urbes, que se rodean de grandes cinturones de
miseria. Podemos considerar la intervención en este periodo como filantrópico-asistencial.
El protagonista de la acción pasa a ser esa potente burguesía que cada
vez crece más en las grandes ciudades a consecuencia del desarrollo
industrial. Sus acciones mezclan por una parte unos objetivos religiosos
y por otra una defensa, no siempre consciente, del propio estilo de vida
burgués. Sus acciones continuaban profundamente enraizadas en
motivaciones cristianas y tenían como objetivo fundamental “... comprarse
una evaluación más favorable en el cielo...” ya que no se veía al marginado
como una persona con necesidades, sino como: “...un objeto necesario para
que los ricos hagan méritos”.
La filantropía es un espíritu de buena voluntad activa hacia los
semejantes, basado en la idea y el sentimiento de fraternidad humana, Es
una forma laica y más racional de la caridad cristiana. Se expresa en
acciones realizadas para fomentar el bienestar, no socorriendo individualmente
a los necesitados, sino mejorando su situación por medio de medidas de alcance
general, especialmente a través de instituciones benéficas. Se interesan,
cada vez más, por la persona como tal y, se intenta mejorar su situación, no
sólo mediante limosnas y donativos, canalizados a través de instituciones
religiosas, sino creando asociaciones filantrópicas, más duraderas en el tiempo
y sin dependencia religiosa. Estas asociaciones filantrópicas crean
colegios, orfanatos, comedores, etc. Gran parte de estas estructuras,
creadas al final del XIX fueron recogidas por la Administración y han sentado
las bases de la política de asistencia social en España.
Sin embargo no debemos engañarnos, este interés social se basaba no sólo
en un altruismo desinteresado, sino como plantea Pratt: “... esa filantropía
requiere que la persona beneficiada debe llevar una vida buena, lo que
significa en un análisis final, que este dispuesta a aceptar el modo de vida burgués,
aunque solo como ideal al que nunca podrá acceder. Así la filantropía es
una especie de control moral... en ultimo extremo el apoyo material es un medio
de combatir el desorden moral”.
En definitiva, es un medio de control y de asegurar la dependencia de
aquellos a los que se da asistencia, se espera, por tanto, que la persona que
recibe la asistencia desarrolle un comportamiento adaptado a las normas y
valores de la clase media benefactora, sin tener acceso a la situación de
privilegio del grupo social que le es puesto como referencia, como modelo a
alcanzar pero... inalcanzable. Por el contrario, si el sujeto que recibe
asistencia desarrolla un comportamiento que no sigue aquel que le es puesto
como modelo a imitar, dejará de recibir asistencia y se tomarán medidas
represivas para reconducir su comportamiento.
A pesar de sus limitaciones, este tipo de acciones palió en alguna
medida el abandono y miseria que sufrían grandes sectores de
población. Estas actuaciones deben contextualizarse en una determinada
situación histórica y sus aportaciones sin duda fueron importantes en su
momento. Es cierto que su filosofía hoy no es aceptable, pero sin
embargo, sirvió para humanizar la situación de grupos marginados, aunque sin
atacar las raíces de sus problemas. No podemos olvidar que “ese afán
de intervención de los grupos sociales dominantes sobre el pauperismo
constituye el fundamento que explica que la caridad, la beneficencia y la
asistencia se configurasen históricamente como instrumento de control social,
esto es, como un medio más para reforzar los intereses de los grupos dominantes
a fin de evitar los riesgos que podían representar los menos favorecidos”.
Entre los principales representantes en Europa que se comprometen con
los pobres se encuentran:
Juan Luis Vives. Nacido en Valencia, 1492. Se asienta en Bélgica aunque
es una figura muy influyente del renacimiento español. En 1526 publica el
tratado del “socorro de los pobres” en Brujas, a petición del senado, de los
burgomaestres de la ciudad. No fue comprendido entonces. Trata de imprimir a las
obras de caridad un sentido de eficacia, organización y racionalidad, unión de
los hombres para el bien obrar (basándose en motivaciones religiosas y la
razón). Sostiene que la prevención y es socorro de los pobres es una función
del estado moderno. Entre sus obras se encuentran: Origen de la necesidad del hombre: fundamentación teológica y
filosófica de la ayuda al necesitado, en cuyo contenido habla de la redistribución de la riqueza, de las
Instituciones para recoger a los pobres, etc. En las ideas de Vives está además
de la asistencia la educación: formación de niños y adultos para un trabajo con
el que puedan salir dignamente de la pobreza. Esto va a inspirar la ley de
pobres inglesa.
En España de 1518 a 1563 hay un avance ideológico respecto a la pobreza
en el que se admiten las ideas de Vives, pero a partir de 1563 hay un retroceso
porque no se consigue controlar la asistencia. Se manifiesta en vigilar y
organizar la mendicidad: las personas tenían que pedir en su lugar de
residencia, tener una licencia de la parroquia y un permiso de la justicia (que
confirmaba la total necesidad y pertenencia a la iglesia católica). A finales
del XVI aumenta la pobreza debido a malas cosechas y epidemias. Se intenta el
cambo de domicilio permanente. En 1598 aparece el tratado de Pérez de Herrera
“el Amparo de los pobres” que quiere dar respuesta a la pobreza con una serie
de medidas prácticas, sobre todo la creación de albergues. Se desarrolla un
gran conjunto institucional de hospitales con una fuerte religiosidad, fundados
por personalidades ricas que se engrandecían y buscaban la salvación, y
mantenidos por donaciones (iglesia y civiles). Se ubicaban en las ciudades y
estaban siempre llenos.
San Vicente de Paúl es considerado el precursor teórico de la trabajo
social o acción social. La situación socio económica de Francia en el siglo
XVII era desoladora: había grandes penurias y una enorme necesidad de limosnas.
Se necesitaba canalizar las ayudas e involucrar en una correcta distribución a
órdenes religiosas, y voluntarios civiles. San Vicente de Paúl intentará llevar
a la práctica las ayudas de Vives, adaptadas a Francia. Funda para ello en 1617
la congregación de LAS DAMAS DE LA CARIDAD: señoras acomodadas que visitaban a
los pobres llevándoles ropa y comida. Y en 1633 la orden religiosa de LAS HIJAS
DE LA CARIDAD con Luisa de Marcillac: hijas de labriegos que querían dedicarse
a la caridad. Eran reclutadas y enseñadas a atender a los pobres, siendo así
precursoras de los trabajadores sociales. En el siglo XX la mayor parte de las
escuelas de trabajo social en España eran mantenidas por ellas. La práctica se
va a dar en Lorena (1630-1643), uno de los lugares más afectados por la guerra
de los 30 años. El método era: El recaudo de fondos por parte de las damas de
la caridad y la distribución de socorro de una forma discreta, tomando en
cuenta a quién se entregaban y las consecuencias.
Quienes salían de las necesidades debían implicarse en la ayuda de
quienes seguían en ellas, creándose así un espíritu solidario y un gran
compañerismo.
Los resultados fueron sorprendentes y por ello se considera a Vicente de
Paúl un gran organizador y hombre de estado. Su aportación supuso una
revolución en la caridad, transformando la limosna en trabajo voluntarista
organizado (y metódico a partir de instituciones) y el fomento de la
filantropía. Las figuras que crea preceden a los trabajadores sociales.
Las normas establecidas:
prevenir la limosna arbitraria, controlar los casos y valorar la ayuda dada y clasificar
a los pobres por su capacidad de auto mantenimiento.
En Hamburgo el profesor Bush, senador y encargado de Socorro Público,
establece un nuevo sistema de atención a los pobres, 1788. Divide la ciudad en
60 barrios con el mismo número de pobres para evitar el hacinamiento. Cada
barrio quedaba en manos de una comisión voluntaria formada por tres ciudadanos
respetables nombrados por el senado, que debían vivir en los barrios para
conocer las necesidades. A través de entrevistas y visitas investigaban las
causas de la pobreza de las familias e informaban a las casas de pobres de las
situaciones y mejor forma de paliarlas. Crea una junta central formada por
cinco senadores y diez ciudadanos para controlar los ingresos (impuestos y
recaudaciones voluntarias ) destinados a responder a la indigencia. El sistema
establecía como elemento indispensable la formación de los necesitados para
eliminar la pobreza.
En Escocia Thomas Chalmers, fundador de la iglesia presbiteriana de
Escocia, pionero de la asistencia social tecnificada ye inmediato del trabajo
social, inspirador de sus principios. Su aportación fundamental es la promoción
en su parroquia Saint John. Glasgow, de un programa de ayuda vecinal concretado
en la visita casa por casa. Sostenía su propuesta en una forma más simple y
práctica de actuar respecto al gran descontento hacia el socorro público y el
privado en manos de la iglesia, criticado por derrochar dinero, destruir la
voluntad de auto mantenimiento de los pobres y no saber utilizar la disposición
de quienes querían ayudar. Propone una caridad juiciosa. Proclama el deshielo
de las cuatro fuentes: Hábitos y economía de las gentes, amabilidad de los
pacientes, simpatía de las clases ricas por las pobres y solidaridad entre
pobres. Promociona la ayuda entre personas conocidas, poniendo como modelo su
parroquia: suprime las ayudas públicas y privadas y establece el programa de
ayuda vecinal basado en el deshielo de las cuatro fuentes, -divide la parroquia
en 25 distritos, cada uno al cargo de un diácono que se ocupa de 50 familias y
promueve la figura del visitador social que recorre los distritos para informar
al diácono. Se daba ayuda material, social, religiosa y educativa a niños y
adultos. Para ello se indagaba en las cusas de la necesidad y posibilidades de auto
mantenimiento y si no era posible se buscaba quien les mantuviera. 1: familia y
personas cercanas, 2: ciudadanos ricos, 3: el diácono, quedando como último
recurso las ayudas públicas y privadas. Los
visitadores sociales debían presentarse como amigos y ser formados (precedente
del trabajo social). Esta caridad juiciosa conlleva la individualización de los
problemas y lo que hoy llamamos coordinación sistemática de recursos. Se
establece sobre la base de una administración eficaz y austera. Todo ello con
la idea de mejorar el carácter de los beneficiarios.
En España, Miguel de Giginta (1534-1588) Presentó en las Cortes de
Madrid, en 1576, un Memorial sobre el cuidado de los pobres, que posteriormente
fue publicado en Coimbra, en 1579, como Tratado del Remedio de Pobres.
Consideró que éstos se seleccionarían a sí mismos si se les ofreciera
instrucciones adecuadas y suficientes, y que sólo mendigarían los vagos y los
pobres fingidos. Propuso la libertad vigilada, rechazando la legislación
coercitiva. Encomendó sus famosas Casas de Misericordia, con las que pretendía
alcanzar dos objetivos: por un lado, albergar, alimentar y ayudar física y
espiritualmente a los pobres verdaderos y, por otro, facilitarles el trabajo y
mejorar las condiciones de salud de la población acogida, obligando a todos a
trabajar en el interior de las Casas, con lo que se obtendría una financiación
parcial de las mismas. Se trataba de centros que subrayaban el aspecto
religioso, tanto por el empleo de la palabra “misericordia” como por su
construcción en forma de cruz, y por tener como referencia central la capilla.
Eran, por otro lado, espacios civiles, controlados por autoridades municipales.
Se las dotó de la capacidad de reinsertar socialmente a los acogidos, de
acuerdo con la finalidad que preconizaba su pedagogía.
Cristóbal Pérez de Herrera (1558-1625) A finales del siglo XVI, con
motivo de la avalancha de mendigos que anegó de nuevo las ciudades, publicó en
1598 la obra titulada Amparo de Pobres. Vinculó la crisis económica con la
pobreza, aludiendo a los conceptos de ociosidad y parasitismo rentista, y
abalizando el riesgo para la sociedad de los pobres falsos, tanto en los
aspectos religioso, sanitario y económico, como en el demográfico, y preconizó,
con un tono conciliador, una visión más integradora de la asistencia apoyada en
instituciones mixtas, es decir, a cargo de religiosos y civiles. Su propuesta
se resumió en los llamados Albergues de Pobres, nueva versión de las Casas de
Misericordia. Para su eficacia, había que empezar por un control riguroso de la
mendicidad, llamado “escrutinio de mendicantes”: el que fuera reconocido pobre
legítimo, recibiría una autorización para mendigar por un año, con la imagen de
la Virgen y las armas de la ciudad, y la aprobación del administrador del
albergue y de los diputados. Los albergues no serían meros centros
asistenciales, sino parroquias y dormitorios que servirían para aprender la
doctrina cristiana y regenerarse moralmente. Serían dirigidos por un sacerdote
y controlados por un regidor, asistidos por dos diputados: uno clérigo y otro
seglar.
Algunas consideraciones:
La acción individual proviene,
en definitiva, de las ideas y de las creencias que llevamos depositadas en
nuestra mente. Cuando dicha acción influye, de alguna manera, en nuestro
ambiente social, podemos decir que se trata de una acción social. No sólo debemos describir cuáles ideas
producen tales acciones, sino que también debemos describir los efectos que
habrán de ser producidos por esas acciones. Según Max Weber la “sociología” es
una ciencia que procura la comprensión e interpretación de la acción social
para, desde ella, conseguir una explicación causal tanto del curso de la propia
acción social como de sus efectos".
La acción social es toda acción que tenga un sentido para quienes la
realizan, afectando la conducta de otros, orientándose la acción mencionada por
dicha afectación. Se entiende por
"acción" una conducta humana en la que el individuo, o individuos,
que la producen, la establecen con un sentido personal. La acción social estará
referida a la conducta de otros. En cuanto a las formas de acción social Weber
identifica 4 formas como
modelos ideales: la tradicional (costumbre); son acciones conducidas por
principios, normas, etc. en las cuales el componente racional es prácticamente
insignificante; afectiva (emocional); de carácter principalmente irracional
guiada por emociones como el amor, odio, etc.; la racional con arreglo a
valores; es decir además de perseguir un fin racional están guiadas por
principios o normas morales y las Acciones destinadas a conseguir un fin
racional. La rutina colectiva es el punto de partida originario en que puede
surgir la acción social como tal, en cuanto “ acción social”; aquí la
racionalidad subjetiva parece disuelta en el automatismo mecánico de la
costumbre popular.
La “acción afectiva”
constituye un momento posterior en el proceso de racionalización, y su
contenido es la pasión individual. En su propia descarga afectiva, la
conciencia subjetiva rompe con la rutina tradicional y, afirmándose como subjetividad,
se pone en camino de la auto conciencia racional.
La “racionalidad con arreglo a
valores” sigue implicando el momento de la colectividad, y se
corresponde con formaciones intelectuales tales como la religión, la ideología
o la ética.
Cuando la razón subjetiva es autoconsciente de sus fines individuales, la
realidad deviene instrumental; es el momento de la “acción racional con arreglo a fines”, en la que su forma teórica
es la ciencia, susceptible de aplicación tecnológica.
Otros autores o enfoques de la sociología le dan diferente orientación y
aunque no son todas esas teorías intercambiables, si que tienen que ver entre
sí con la racionalidad del actor y con la teoría del intercambio.
El funcionalismo por ejemplo, ve limitada la acción social por las normas y
valores, que es una teoría de determinación estructural del sistema social, y
que quizás solo sean 'condicionantes estructurales' y hasta solamente de índole
artificial o manipulado, pero que inhiben al sujeto de la acción y un caso
típico son los problemas de alimentación humana en la periferia, peor dotada, o
en el tercer mundo.
Weber, Max. (1921) 1977. Economía y sociedad.
Fondo de Cultura Económica. México. 1205p.
Giner, Salvador. 2001 Teoría Sociológica Clásica
Ariel, Madrid.
La
Salle. Cuadernos de Cooperación al Desarrollo No. 2. Principios Básicos que
fundamentan y animan la acción de las ONGD Lasalianas.
http://www.unirioja.es/dptos/dchs/archivos/TEMA3HISTACSOC.pdf Historia de la Acción Social. Dra. Esther Raya Diez. Historia de la Acción
Social. Universidad Rioja, España.
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